Todavía hace algunos años la utilización de smartphones estaba reservada para un sector muy exclusivo de la sociedad (asociado con el poder adquisitivo, desde luego) y hoy en día podemos darnos cuenta que debido a su abaratamiento y sobre todo al aumento de opciones han conseguido un grado de penetración muy alto. .
Algo parecido se espera suceda en está década que vamos comenzando con las impresoras 3D, aquellas que nos facilitan la impresión de cualquier objeto. Manteniendo sus debidas reservas, un indicador positivo de que se avanza en ese camino es el hecho de que si hace 5 años se podía cotizar un dispositivo de estas características entre los 25 y los 50,000 dólares, ya es posible adquirir una impresora 3D hasta con 1,500 dólares.
La empresa norteamericana 3D Systems (DDD), ya con 25 años de experiencia en el sector, está empeñada en irrumpir con fuerza en el mercado del consumidor común y volver accesible estos equipos de impresión a las masas. Ya tiene disponible su modelo Rap Man 3.1 3D Printer que incluye el software Alibre Design Personal (de los mismos desarrolladores del popular programa de diseño Autodesk) para poder materializar aquellas creaciones que la creatividad permita.
La consultora Wohlers Associates, muy al pendiente de la evolución económica generada del mercado de las impresoras 3D, estima un crecimiento en la industria de los 1.3 mil millones de dólares generados en 2010 a alrededor 5.2 mil millones para 2020. Tal aumento será posible en la medida que vayan apareciendo equipos que se vuelvan de adquisición común para la población, aunque como también preveen los expertos, todo ello tendrá su explosión en la medida que el consumidor descubra el provecho que tiene para su vida cotidiana contar con tales dispositivos.
Mientras tanto, y como ejemplo de tales alcances, especialistas de la Universidad Tecnológica de Viena presentaron el prototipo de la impresora 3D más pequeña del mundo, del tamaño de un envase de lecho y un peso de 1.5 kgs. que combina inyectores de resina sintética con un sofisticado sistema de rayos LED para solidificar las capas.
En diversas ocasiones hemos mencionado que la evolución de la tecnología, y específicamente la incorporación de los teléfonos inteligentes o smartphones han despertado el desarrollo de alternativas de impresión desde tales equipos, con lo cual el usuario, sin depender de un equipo portátil o de escritorio, simplemente desde la comodidad de su mano, envíe a una impresora (en el mismo espacio físico o desde el otro lado del mundo) documentos y fotografías que necesita imprimir.
No podemos dejar de considerar la importancia que en tal fenómento tuvo la llegada del iPhone, que en poco tiempo se convirtió en el smartphone por excelencia, desbancando de su lugar la hegemonía que en el sector por muchos años le correspondió a Blackberry. La incorporación de pantalla táctil y la enorme cantidad de aplicaciones de terceros disponibles para el equipo le otorgan una satisfacción garantizada, además de los beneficios de su interacción el resto de la familia: Mac, iPod e iPad.
En este artículo queremos reseñarte brevemente diversas aplicaciones para imprimir desde iPhone, iPod Touch e iPad que podés disfrutar como usuario de estos dispositivos:
ePrint Free: aplicación que no por gratuita permite poca cosa; con ella podemos imprimir cómodamente fotos, textos y datos de contactos. Dispone de la función para imprimir las fotografías en diseño tarjeta o calendario.
Air Sharing Pro: herramienta muy completa, que permite la impresión de archivos de iWorks y Microsoft Office imágenes, PDF, txt, html e incluso Illustrator y código fuente. Se volverá esencial para aquellos con necesidad de imprimir todo lo que pasa por su dispositivo.
Print Magic: aprovecha la capacidad de impresión WiFi de aquellos equipos de impresión que cuenten con ella, imprimiendo el contenido disponible en elclipboard (imágenes, texto, páginas web)
Y tampoco queremos dejar de lado las aplicaciones “nativas” de cada una de las marcas:
La evolución de la tecnología se extiende también al sector de las impresoras, y los equipos de desarrollo, además de incorporar las nuevas tendencias a los modelos de hoy (como en el caso de los multifuncionales Lexmark verticales), están abocados también en mejorar el rendimiento de los insumos de impresión.
Y como prueba de ello te presentamos la impresora PrePeat, desarrollada en Japón y ya disponible en el mercado a 5,600 dólares. Su gran virtud radica en emplear papel re-escribible: las hojas que utiliza la PrePeat (con un precio de 3,400 dólares el paquete de mil) están manufacturadas en un papel especial de plástico PET y en el cual el equipo -que no utiliza toner para funcionar- literalmente dibuja el documento a imprimir sobre él. ¿Dejás de necesitarlo? Lo podés emplear de nuevo. Se estima que el promedio de uso de cada hoja alcance las 1,000 impresiones.
Reiteramos que si bien ya está puesta a la venta, la PrePeat es un equipo de impresión experimental que nos permite conocer hacia dónde se dirigen las investigaciones para optimizar y mejorar el rendimiento de estos imprescindibles gadgets.
Para todo aquel que piensa que su equipo de impresión o multifuncional se limita únicamente a imprimir, escanear, fotocopiar y enviar fax, jamás ha probado producir música con él, como bien consiguió esta persona con su impresora Epson.
Sin embargo, ¿consideraste que también el tipo de letra que empleás en tus documentos puede ayudarte (o no) a optimizar el empleo de insumos? Efectivamente, por trivial que pueda resultar elegir una u otra fuente, o entre aquellas que nos resultan más atractivas visualmente, si nuestra intención es seguir mejorando en el ahorro de tinta y papel, habrá que detenerse en este detalle.
Para algunos estudiosos del asunto, las tres fuentes que por su diseño menos tinta invierten son: Garamond, Courier y Brush Script (ésta última colocándose incluso por encima de Time New Roman, que se coloca en cuarto puesto). Por el contrario, entre las más “gastan” se cuentan la Impact, Cooper Black y Comic Sans. Estos datos nos hacen pensar dos veces al momento de utilizar esa fuente, que nos divierte o nos gusta. Otra fuente que suele tener fama de ahorrar tinta por su forma es Century Gothic, sin embargo, desde el sitio de Ecofont lo cuestionan al afirmar que si bien por un lado es cierto que se optimiza el uso de tinta, por su tamaño termina finalmente, ocupando más espacio que otras fuentes, lo que a largo plazo se traduce en mayor empleo de papel. En ese sentido sí se colocan como buenas opciones Calibri y Arial.
Reiteramos que quizá estos detalles puedan resultar muy triviales a primera vista, pero cuando en nuestra empresa la demanda de impresión es alta, toda optimización que hagamos se reflejará directamente en nuestro bolsillo, de ahí que vale la pena atender estas sugerencias.
Imagina el siguiente escenario. Hay documentos muy valiosos que deseás o necesitás compartir con algún cliente, proveedor, socio,pero es muy importante tener la seguridad que la información que venga incluida en ellos no sufra ningún tipo de modificación. Podemos recurrir a las medidas de seguridad disponibles en las propios paquetes de aplicaciones (Microsoft Office la más utilizada), pero a riesgo de que los documentos puedan ser vulnerados y o se haga mal uso de ellos . ¿Qué hacer ante esta situación ?
Viene bien tener presente la utilidad de WinPdf 1 (disponible para los equipos con sistema operativo de Microsoft), que nos ayuda con la tarea de convertir a archivos PDF una diversidad de documentos, y además encriptarlos y añadirles un password para su visualización, con lo cual la seguridad del archivo está plenamente garantizada.
La aplicación es de fácil e intuitivo uso, y además gratuita, con lo que se vuelve una alternativa muy accesible para realizar este tipo de tareas. Como lo mencionamos anteriormente, si bien el mismo Word ofrece la posibilidad de añadir una contraseña a un documento o guardarlo como sólo para lectura, dichas medidas no están exentas de ser violadas. Con el WinPdf 1 resultará más complicado (por no decir imposible) vulnerar un meticuloso sistema de encriptación. Un consejo: cuando se trata de información, la seguridad vale más que la confianza.
Aprovechamos este espacio para compartir con ustedes un software que les resultará tremendamente útil y no querrán quedarse sin ganas de aprovechar. Nos referimos a Poster It!, que nos permite imprimir una imagen en varias hojas para conseguir el efecto poster.
Luego de instalarlo, hay que subir la imagen que deseamos imprimir, elegir entre los 4 diversos modos de impresión así como la escala que deseamos para la imagen, teniendo siempre delante de nosotros un preview del resultado final. Terminado de hacer los ajustes que lleguen a requerirse se puede imprimir directamente desde la aplicación o guardar el resultado para una futura ocasión.
Siguiendo los pasos anteriores contaremos en pocos minutos con un poster de varias hojas de tamaño de aquellas imágenes que hayamos pasado por el programa, ideal, por ejemplo, para decorar la habitación de nuestros hijos o colocar el plan de trabajo de la oficina en tamaño grande. Con la imaginación como límite, atrévete a sacarle más provecho a tu equipo de impresión.
Ya sabemos que hoy en día la impresión es más que ver salir por un aparato hojas con tinta sobre ellas. Pero ¿has pensado en la posibilidad de imprimir edificios enteros? Pudiera ser el sueño de un loco, pero en Italia ya hay un arquitecto que está dando los primeros pasos para volverlo realidad.
Su nombre es Enrico Dini, y más que un arquitecto él se llama un “inventor”. Desarrolló una innovadora tecnología que ha conseguido excelentes resultados mediante impresión 3D, permitiendo a los fabricantes la creación de componentes hasta el momento sólo posibles mediante manufactura artesanal.
La enorme impresora en forma de D es una estructura de aluminio que mediante un especializado software conduce un cabezal de impresión enorme en el proceso de construcción, basado en el cepillado de la arcilla utilizada para la elaboración de los modelos. El área de trabajo alcanza los 6m x 6m, y, en palabra de Don Enrico, de precisarse, la transportación y montaje de la misma no requiere más que dos obreros. Su secreto radica en los 300 inyectores que componen su cabezal y que producen una capa de medio centímetro en un promedio de 5 minutos.
No te contamos más y te dejamos con un ilustrativo video, que si bien está en italiano, es perfectamente entendible en cuanto al trabajo que esta impresora 3D realiza.
Usualmente recomendamos en Yo Impresora aplicaciones para usuarios del sistema operativo Windows, pero en esta ocasión nos ocupamos de todos nuestros lectores que trabajan desde MAC, para reseñar el funcionamiento de Printopia.
Printopia les vendrá siempre bien en aquellos casos en los que la reciente tecnología de Apple AirPrint no resulte compatible con sus dispositivos, ya que permite imprimir con toda comodidad desde tu iPhone, iPod Touch e iPad convirtiendo tu Mac en un centro de impresión. Basta que tu computadora (Macbook) esté conectada a una impresora para que desde el resto de tus dispositivos Apple puedas imprimir sin ningún problema.
Hay que puntualizar que Printopia no es una app a instalar en tu dispositivo móvil sino en tu equipo principal, lo que facilita que cualquier dispositivo de la marca pueda ejecutar labores de impresión desde el tuyo, aprovechando la impresora a la que esté conectada. Y el hecho de que los equipos de impresión para las que la tecnología AirPrint está disponible aún se reduce a los recientes modelos, el servicio que ofrece esta aplicación es necesario si entre nuestros quehaceres está imprimir regularmente desde nuestro gadget y no disponemos de una impresora nueva.
La versión demo está disponible durante una semana, suficiente para probarla y valorar su uso y de así considerarlo, adquirirla.
El video que te presentamos a continuación es sobre el proyecto RepRap, una impresora de escritorio capaz de imprimir objetos de plástico (3D); de hecho muchos de sus componentes están hechos de este material y pueden ser impresos desde una RepRap, lo que la vuelve una máquina auto-replicable.
El proyecto busca crear alrededor de sí una comunidad de aficionados al desarrollo de este tipo de equipos de impresión, disponibles para el resto de los interesados, que va abriendo lenta pero a paso firme la “cultura de la impresión” de cualquier objeto que sea de nuestra inmediata necesidad. Bienvenidos al siglo XXI.