Impresión fotográfica: el secreto está en la tinta
Es impactante la evolución que en la última década han tenido las cámaras fotográficas digitales y el salto que dieron a los smartphones, convirtiéndose la capacidad de su cámara fotográfica en uno de los elementos más valorados al momento de decidirse por un equipo telefónico móvil. Si a lo mencionado le añadimos el “componente social” de compartir nuestras fotos (vivo ejemplo Instagram y sus 2 millones de usuarios a 4 meses de su lanzamiento) tenemos un mercado en explosión.
Lo anterior ha beneficiado directamente al sector de los equipos de impresión, comprometidos constantemente con ofrecer la impresora que imprima las fotografías de mejor calidad. Y si bien por varios años Epson mantuvo completo liderazgo en dicha oferta luego del lanzamiento de su línea Stylus Photo y Stylus Pro, la ventaja que consiguió sobre sus competidores se ha reducido drásticamente con los muy buenos equipos que Canon y HP también ofrecen.
Para todo aquel interesado en elegir la mejor impresora fotográfica nos atreveremos a revelar una clave en la que vale la pena detenerse: el secreto está en la tinta. Puede sonar demasiado obvio, pero la recomendación consiste en decidirse por un equipo de impresión que emplee tinta con base de pigmentos, que le otorgarán al material impreso mayor longevidad. Para alguien que desea mantener un recuerdo en formato físico -o comercia con ello- la ligera disminución que puede perderse en concentración de colores es recompensada con un mayor tiempo de la fotografía impresa.
Ello no implica desatenderse después de una correcta elección de papel para impresión fotográfica, lo cual nos permitirá explotar los recursos que ofrece la impresora por la cual nos hayamos decidido. ¡Buena suerte!


