¿Qué conocés acerca de las tintas para imprimir?
En esta oportunidad dejaremos momentáneamente de lado el tema de los equipos de impresión y centraremos nuestra atención en conocer un poco más respecto a la tinta, preciado (y costoso en ocasiones) insumo mediante el cual podemos llevar al papel aquello que deseamos imprimir, ¿conocés sus tipos, composición y utilización?
Cinta de tinta: Si bien cae cada día más en deshuso, no quisimos dejar fuera de este compendio a la precursora de la tinta para imprimir -como actualmente la conocemos- nos referimos a los cartuchos de cinta entintados. Aún así, para ciertos tipos de trabajos de impresión la cinta de tinta sigue siendo irremplazable.
Papel térmico: Queremos mencionarlo pues es un papel especial impregnado de una sustancia química que se oscurece cuando se expone al calor, con la inherente ventaja que no hay necesidad de estar reponiendo tinta en la impresora térmica. Como desventaja está que por lo general sólo imprime en un solo color y suele deteriorarse con suma facilidad (sobre todo con la exposición al calor). Utilizada para la impresión de recibos, tickets, etiquetas, etc.
Tintas líquidas: Empleadas por las impresoras de inyección de tinta, y lo más similar a la tinta que se emplea para que un bolígrafo funcione. Dentro de la impresora, a través de las boquillas ubicadas en el cabezal de impresión la tinta es expulsada con una precisión milimétrica y a base de millones de puntitos de pintura se forma el texto o la imagen deseado. La mayoría de las tintas están elaboradas a base de agua, con la consecuente desventaja de “sangrar” en el papel y que al no ser colores sólidos, desaparecen con el paso del tiempo. Por ello se ha puesto empeño tanto en el desarrollo de mejores papeles para imprimir, los cuales permiten una mejoría en la fijación de la tinta, como la inclusión de tintas basadas en solvente y químicos especiales.
Tintas sólidas: Postulándose como la futura tendencia en el desarrollo de tinta por sus características ecológicas, esta tinta está formada por pequeños bloques parecidos a los crayones de cera que se derriten dentro de la impresora y son rociados sobre el papel para conseguir la impresión. Si bien adquirir una impresora con tecnología de tinta sólida es más caro que los convencionales, muchas empresas ya están dirigiendo sus nuevas adquisiciones hacia ellos en vista de colaborar con la preservación del medio ambiente, además de que la necesidad de mantenimiento que requieren es bajísimo.
Toner: Tinta utilizada por las impresoras láser, y consistente en la unión de un pigmento con un polímero para crear un polvo fino con particulares propiedades eléctricas que son aprovechadas por el equipo de impresión, que pinta con rayo láser el documento a imprimir para que luego pase un tambor con el toner y lo transfiera al papel, fundiéndose. La calidad y durabilidad del toner son indiscutibles y es difícil que una vez en el papel se decolore o desprenda. Sin embargo, sus resultados con la impresión de fotografía no son tan óptimos.
Sublimación de tinta: avanzado proceso utilizado por poquísimos equipos, en el cuál una tinta especial se calienta rápidamente para pasar de estado sólido a gaseoso (sin pasar por una fase líquida) consiguiéndose una nube colorante que se deposita en el papel, para luego traducirse en la imagen o texto deseado. Los resultados obtenidos en la impresión de fotografías con este proceso son altamente satisfactorios.
Como podemos concluir, a cada tipo de tinta parece corresponderle un rango de tareas de impresión determinado, y por ello la importancia de conocer más sobre cada equipo y así elegir la mejor impresora para tus propósitos y bolsillo.



